Un impactante testimonio coloca a la tranquila localidad de Carro Quemado, en el centro del debate sobre el fenómeno OVNI.

Matilde Alderete
Todo comenzó cuando un oyente de LU33 Emisora Pampeana y vecino de la zona, llamado Raúl, advirtió públicamente sobre la frecuente aparición de luces extrañas en el cielo pampeano, llegando a asegurar que la actividad en el lugar supera a la del mismísimo y emblemático Cerro Uritorco. El relato cobró aún más fuerza al conocerse el caso de Matilde Zúñiga, una trabajadora rural que reside en la zona desde su adolescencia y cuya vivienda fue el escenario de un fenómeno verdaderamente inexplicable.
Matilde relató hoy en El Transformador que el incidente principal ocurrió alrededor de las 4:30 de la madrugada, cuando Matilde observó una potente y enorme luz emerger de un caldén situado frente a su casa. Según describió la mujer, el resplandor comenzó a avanzar hacia la propiedad con una intensidad tal que le “quemaba” la vista y el rostro, llegando a seguir sus movimientos dentro de la vivienda mientras intentaba despertar a su esposo, Juan. Tras varios minutos de tensión en el aljibe y las aberturas de la casa, la misteriosa luz ascendió para transformarse en un silencioso “arco iris” circular de tonos rosa, verde y amarillo que tiñó las habitaciones. El fenómeno se extendió por más de media hora sin emitir sonido alguno, dejando a la testigo con la profunda sensación de que la luz la buscaba directamente a ella.
A pesar de la espectacularidad y el potencial peligro del evento, Matilde aseguró no haber sentido miedo, sino una inmensa curiosidad que atribuye a su templanza tras toda una vida en el campo. Aunque decidió no tomar fotografías por temor al impacto de la fuerte radiación en sus ojos, la mujer confesó haberse sentido “contenta” tras la experiencia, llegando a preguntarse si se trataba de una manifestación divina. Por su parte, su esposo apenas logró divisar los momentos finales del resplandor, sin llegar a experimentar la impactante interacción directa que le tocó vivir a su compañera.
Este impactante suceso no parece ser un hecho aislado en la vida de los Zúñiga, quienes ya arrastraban sospechas tras haber encontrado, el verano anterior, una planta completamente seca y “quemada” de un día para el otro de manera inexplicable. Asimismo, Matilde relató una segunda experiencia ocurrida durante una jornada de caza, ocasión en la que divisó una luz emerger desde el suelo que luego se fusionó con otras tres apariciones celestes, formando una “flor muy bonita” en las alturas. Tras descartar por completo la posibilidad de que se tratara de cazadores furtivos, la comunidad local y los investigadores del fenómeno observan con asombro el coraje de esta vecina frente a lo desconocido.




