El índice de morosidad familiar aumentó en los primeros meses de 2026. De acuerdo con informes del sector y cálculos de la consultora 1816, la irregularidad en la financiación con tarjetas de crédito a familias llegó al 11%, el mayor nivel desde la crisis de 2001-2002.

Escribe: Espartaco Marín
Según oficiales del Banco Central de la República Argentina, a fines de 2025, La Pampa se ubicaba en quinto lugar entre los distritos en los que se registran los mayores niveles de deudas con tarjetas de crédito por cantidad de habitantes. En promedio, cada pampeano tiene $580.000 de deuda. El panorama se complejiza si, a este dato, se le suma que la morosidad en los préstamos a los hogares escaló del 2,5% (octubre de 2024) al 11,2% (febrero de 2026). En La Pampa, como en todo el país, el endeudamiento familiar es un dato alarmante, que tiene consecuencias económicas y sociales devastadoras.
Hay un conjunto de elementos que explican el endeudamiento: además de las dificultades económicas, las subas de los servicios, la inflación y el atraso salarial, las personas priorizan pagar primero los servicios para no quedarse sin ellos, y recurren primero a la tarjeta de crédito, luego a la Billetera Virtual y finalmente al prestamista para comprar alimentos y otros consumos.
Hoy no hay señales de recomposición del poder adquisitivo ni de reactivación del consumo. Y si pronto no hay cambios en la política económica nacional, la situación será cada vez peor. La apertura indiscriminada de la economía, en un mundo que se cierra, es extremadamente peligroso, en especial en una economía como la Argentina, que viene de años de dificultades. Las políticas de liberalización económica son consecuencia del desarrollo económico, no son su causa.
Ante esta situación (iniciativas similares se están impulsando en varias provincias: Santa Cruz, Corrientes, Santa Fe; también hay proyectos en el Congreso Nacional) hemos elaborado un proyecto con el objetivo de aliviar su situación, generar condiciones favorables para su desendeudamiento y brindarles formación en educación financiera. Estamos hablando con los diferentes sectores para avanzar en la propuesta (Poder Ejecutivo, Banco de La Pampa, familias, sindicatos).

La idea del proyecto otorgar una línea de crédito y refinanciar a estos sectores endeudados, para que puedan cubrir la deuda que tienen con Tarjeta de Crédito, Billetera Virtual o prestamistas. Y, a partir de ahí, hacer un plan de refinanciamiento de esa línea de crédito a tasa muy baja, a plazo mayor y con un período de gracia para empezar a pagar. Debe hacerse de esta manera porque las familias tienen deudas con diferentes entidades (Bancos, Billeteras Virtuales o prestamistas).
La propuesta no es un subsidio, ni un regalo.
El endeudamiento familiar es un problema económico, donde los ingresos han caído en relación a los gastos. Y necesitamos aliviar la situación de las familias pampeanas que viven una situación límite. En este sentido, esta es una salida razonable, con una herramienta financiera de mercado. Así como otorgamos créditos de inversión productiva para las empresas, con exención de Impuestos a Ingresos Brutos y Sellos, también necesitamos una línea de créditos para aliviar la situación angustiante de las familias endeudadas.




