Tierra mía. Extranjerización

0
11

La provincia de La Pampa presenta uno de los índices de extranjerización de tierras rurales más bajos de la República Argentina. De un total aproximado de 14,28 millones de hectáreas rurales computadas en el territorio provincial, cerca de 345.811 hectáreas se encuentran registradas bajo titularidad o dominio de capitales extranjeros. Esta cifra representa aproximadamente un 2,42% de la superficie rural pampeana, situando a la provincia en el lote de las jurisdicciones con menor proporción de suelo en manos foráneas a nivel nacional, sustancialmente por debajo del promedio del país.

A pesar de que el indicador global provincial se halla holgadamente distanciado de los techos legales, el análisis a escala departamental evidencia focos de concentración geográfica. Los departamentos de Atreucó y Loventué encabezan la nómina con las proporciones más elevadas de la provincia: Atreucó registra un 7,44% de su superficie rural extranjerizada (unas 26.586 hectáreas), mientras que Loventué alcanza un 5,77% (alrededor de 53.277 hectáreas), superando ambos el promedio nacional. Les siguen con valores significativos, aunque menores, distritos como Quemú Quemú (3,59%), Lihuel Calel (3,49%) y Utracán (3,34%), sumados a transacciones recientes reportadas en departamentos como Caleu Caleu y Maracó.

Desde el marco normativo, la tenencia de tierras por parte de personas físicas o jurídicas foráneas ha estado regulada por la Ley Nacional de Tierras Rurales N.º 26.737, la cual fija un tope máximo del 15% a la propiedad extranjera tanto en el plano provincial como en el departamental. La preservación de este esquema legal genera intensos debates políticos e institucionales en La Pampa, donde sectores gubernamentales y académicos advierten sobre los riesgos que implicaría una desregulación del mercado inmobiliario rural para el control soberano del territorio y de los recursos naturales estratégicos.

En el aspecto productivo y ambiental, la presencia de propietarios extranjeros en La Pampa impacta principalmente en áreas destinadas a la producción ganadera extensiva, la agricultura de secano y la conservación de ambientes nativos como el bosque de caldén. La evolución de estas estadísticas resulta central para la planificación del desarrollo regional, el arraigo rural de los productores locales y la protección de las cuencas hídricas y los ecosistemas pampeanos frente a la presión de los mercados internacionales de la tierra.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí