A la pobreza: Topadora y desalojo

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Una grave denuncia fue presentada contra la Municipalidad de Santa Rosa tras el derribo de una vivienda precaria en el asentamiento “El Amanecer”, ocurrido un martes alrededor de las 6:00 de la mañana.

Según el testimonio de la propietaria, Micaela Benítez en diálogo con “Una buena mañana” de am 890 – LU33, personal y maquinaria municipal comenzaron la demolición de la estructura de chapa y nailon mientras ella y sus dos hijos menores, de 8 y 5 años (este último con diagnóstico de autismo), se encontraban durmiendo en su interior. La damnificada relató que debió romper un nailon para salir de urgencia a pedir ayuda tras escuchar el ruido de los camiones, alertando sobre el riesgo de una tragedia debido a que los operarios no verificaron si el inmueble estaba habitado antes de iniciar el procedimiento.

La afectada denunció la total ausencia de una orden judicial, notificación escrita o advertencia previa por parte de las autoridades locales antes de ejecutar la medida. Durante el operativo se reportó la presencia de un funcionario identificado como Ganora, gerente del Ente Municipal de Higiene y Salubridad Urbana (EMHSU), quien según los testigos no descendió de su vehículo ni ofreció justificaciones a la familia. Benítez detalló que había construido el “ranchito” hacía una semana impulsada por la imposibilidad económica de afrontar un alquiler tradicional y por el inminente desalojo por sucesión de la vivienda familiar de su abuela, donde residía anteriormente con sus cuatro hijos.

Respecto a la postura oficial, se conoció de forma indirecta que la Secretaría de Gobierno del municipio argumenta que no se aceptarán nuevos asentamientos que se encuentren fuera del Registro Nacional de Barrios Populares (RENABAP). Sin embargo, esta política regulatoria no había sido informada formalmente a la vecina afectada antes del despliegue de las máquinas. Como consecuencia directa del accionar municipal, las pocas pertenencias de la familia, entre las que se incluían colchones, cobijas y una salamandra utilizada para la calefacción, quedaron completamente aplastadas e irrecuperables bajo los escombros en una jornada marcada por las bajas temperaturas.

Ante la falta de respuestas y de asistencia social por parte del municipio, la situación actual de la familia es de extrema vulnerabilidad, quedando temporalmente a la intemperie. Con el apoyo de los vecinos de “El Amanecer”, Benítez comenzó las tareas de reconstrucción de la vivienda y apeló a la solidaridad de la comunidad de Santa Rosa. A través de los medios, se ha solicitado la donación urgente de materiales básicos de construcción, tales como chapas, palos, nailon y colchones, con el objetivo de garantizar un techo mínimo para los cuatro menores antes del inicio de la noche.

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