Argentina, circular. Editorial

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En sólo unas semanas el país estará eligiendo un nuevo presidente por cuatro años. Nunca en la historia hubo tanta incertidumbre como ahora. Argentina es un país acostumbrado a la belicosidad. Las guerras civiles antes, durante y después de Juan Manuel de Rosas. Algunos períodos de calma y luego la anarquía. Aparecieron los golpes de estado, las interrupciones constitucionales, la década infame hasta la aparición en escena del coronel Perón.  Lo que ocurre en estos días tiene vasos comunicantes. En aquel entonces Perón eligió un radical (Juan Hortensio Quijano) para que lo acompañara en su fórmula. Esto hizo que el radicalismo se resquebrajara y la alianza política de esa época también tuviera su crisis, como ahora.

Los pueblos que no aprenden de sus errores están condenados a repetirlos. Y ahí vamos, somos los únicos que tropezamos dos, tres, cuatro veces con la misma piedra.

¿Qué ira a pasar ahora  en medio de tanta decadencia y con el peronismo afilándose los dientes para su próximo ataque? Acaso la oposición enmarañada en su propia telaraña ¿podrá salir de su entuerto?

Parece muy difícil, para colmo después de tantos años de peronismo, hay gen peronista por todos lados. Patricia Bullrich tuvo sus orígenes allí aunque hoy los deteste. Javier Milei fue colaborador y admira a un ex presidente peronista (?), Carlos Menem catalogándolo como el mejor político. Sergio Massa tuvo su baño en el Jordán del peronismo no hace tantos años, Juan Schiaretti viene de allí, María Eugenia Vidal, Rodríguez Larreta y tantos otros se bautizaron en el peronismo liberal de la pizza con champán.

La excepción parece ser Mauricio Macri y si toda regla tienen su excepción Mauricio ahora no juega lo mira desde la tribuna, mete la uña y cuando tuvo su oportunidad la desaprovechó lastimosamente.

Si todos los caminos conducen a Roma, este también nos lleva allí. ¿Será Argentina un país condenado a ser populista? Evita regalaba máquinas de coser y bicicletas pero las cosas en estos tiempos cambiaron,  ahora los regalos son “autoregalos”. Resulta que en estos tiempos la hija de la ex presidenta, Cristina Fernández se regaló 5 millones de dólares depositados en una caja de seguridad, Martín Insaurralde se regaló hace unas pocas semanas un viaje por el Mediterráneo.

En este punto de la definición electoral algunos argentinos nos preguntamos ¿qué podemos esperar del matrimonio Massa- Galmarini para los próximos años? ¿Tal vez que intenten copiar a los Kirchner y se alternen en la presidencia en los próximos años?

Ya Perón, lo intentó cuando se agotaba en vida y le derrocaron a su sucesora los malditos militares. Ya lo dice el viejo sabio no hay peor astilla que la del mismo palo, si lo sabrá el General.

Mientras tanto Argentina, que tiene exceso de glóbulos rojos sigue desangrándose. Este país que lo tiene todo pero se sabe que Dios puso adentro a los argentinos debe meditar para tratar de cambiar la historia. Los que lleguemos al 20 de noviembre veremos si la historia se repite o no.

 

MIGUEL ANGEL LOGGIA

Periodista

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